Decisiones que cuidan tu economía

¿Entendemos las necesidades de la sociedad?  Hay una diferencia entre darle a la sociedad lo que quiere y lo que necesita. Definiendo cualquiera de las dos, es posible generar riqueza, dedicar tiempo a evaluar cómo podría estar mejor nuestra sociedad y qué cosas agregan valor a la vida de las demás personas es clave, crear más de eso, poner esfuerzo y dedicación (tiempo).

Todas las personas estamos usando tapabocas o gel antibacterial por la necesidad actual, es un buen ejemplo a evaluar. Muchos están vendiendo gel antibacterial y sin lugar a duda eso se convirtió en algo necesario. Ahora un punto muy importante, además de encontrar necesidades, es también definir tus prioridades, ya que puedes abusar de una necesidad y si tu prioridad es ganar dinero a costa del bienestar de otras personas, imagínate alguien que aproveche una relación en el gobierno para vender cubre bocas al triple de su valor, ahora hay abuso y daño en la transacción, es culpa de los tapabocas, o de la pandemia, claro que no. Más bien tiene que ver con el comportamiento de las personas y las prioridades o valores de las mismas.

¿Qué oportunidades hay y cómo encontrarlas? El COVID-19, es una situación es pasajera, así que me voy a enfocar en oportunidades en general para consolidar una situación financiera favorable.

Creo que algo común con lo que batallamos las personas tiene que ver con la capacidad de tener una postura humilde ante los problemas financieros, para tener la capacidad de reconocer en dónde estás parado. Eso implica saber en lo que puedes y no puedes gastar, muchos de los problemas financieros que vivimos las personas se debe en general a que no queremos aceptar nuestras limitaciones y nuestra realidad actual. Entonces, tomamos decisiones que en lugar de ayudarnos a construir una realidad diferente, escogemos pretender que ya tenemos esa realidad diferente y lastimamos nuestra realidad presente, es decir justificamos y nos escondemos la realidad de nuestra situación y posibilidades. Esto solo retrasa nuestro avance, aunque pareciera que pretendemos avanzar en lugar de aceptar nuestra realidad y entonces empezar a avanzar.

Por ponerte un ejemplo, si yo quiero hoy un coche que vale una cierta cantidad y no tengo para comprarlo, pero lo quiero ahorita porque quiero demostrarme a mí o a mi familia que lo puedo comprar, entonces voy y lo compro, aunque la única forma de adquirirlo es comprometerme a los próximos 2 o 3 años, escoger pagar un interés del 20 por ciento anual o más y voy a tener que pagar los intereses de ese coche, al grado que terminaré pagando quizá el doble de su valor y cuando termine de pagarlo va a valer una cuarta parte de lo que pagué. Me salió carísimo no reconocer que ahorita no era el momento y a lo mejor podría haber ahorrado durante seis meses, poner el esfuerzo de ahorrar durante ese tiempo y juntar dinero y así lo compro, puede ser que aproveche un mejor precio ¿No crees? Buscando a final de cuentas tener un muy buen descuento por liquidarlo de contado, por ejemplo de esa forma me ahorré miles de pesos y la carga económica y emocional de estar pagando mes tras mes durante varios años.

Ese tipo de decisiones lastiman nuestra economía en diferentes niveles y sucede con el papá que le pagó la fiesta de 15 años a su hija, porque no se siente buen papá si no se le da la fiesta a su hija, además le quiere presumir a todos que él puede dar la fiesta y se gasta en una noche, a lo mejor, lo que gano en varios meses. Nuevamente, es un tema de no reconocer cuál es mi situación real y no sentirme suficientemente orgulloso de quien soy, de que tengo, de como llevo mi vida. Entonces, si yo necesito pretender, demostrar, presumir a los demás y a eso le doy más importancia que a sentarme a evaluar y hacerme responsable de hacer lo que puedo y construir el futuro que quiero, voy a seguir en la misma situación de que el dinero no me alcanza. No quiere decir que no puedo llegar a gastar ese dinero, sino que solo lo lograrás si tomas las decisiones correctas. Si tomamos decisiones erróneas, nos vamos a alejar de lo que queremos lograr y complicamos la situación, entonces vamos a tener que trabajar más para pagar intereses o deudas y eso le mejora la economía a otra persona y no a ti.

Entonces, ese es un tema con el que batallamos todos en diferentes niveles, en específico creo que en México hay una cultura de, me lo gasto ahorita y me preocupo después, mientras que en otros países son más ordenados en ese sentido. Analizar y reconocer tus malos hábitos siempre es el primer paso para poderlos cambiar, si en lugar de presumir o pretender, nos valoramos por el tipo de ser humano que somos. Reconociendo quienes somos en lugar de lo que tenemos y enfocarnos más en nuestras acciones. Por ejemplo, puedes darle un regalo mucho más importante a tu hija, si le dedicas tiempo y tienes pláticas profundas con ella, le enseñas habilidades que le ayuden en su vida y le dedicas tiempo a enseñarle perspectivas, le enseñas a trabajar, a ganar dinero con su propio esfuerzo, es un regalo mucho más significativo para sus objetivos como la mujer que quiere ser y la relación que tiene contigo, en vez de gastar miles de pesos en un pastel, en un vestido y en una fiesta, que en lo único que terminó es un momento que pasa rápido, una fiesta que no duró mucho y sólo quedaron las fotos que igual se podrían tener de convivencias familiares de otro tipo e igual de significativas, no estoy diciendo que hacer una fiesta es un problema, pero lo es, si no lo permite tu economía y no quieres aceptarlo.

Entonces, es un tema de evaluar, si debemos seguir con esos hábitos y costumbres de cómo gastamos y de no evaluar, somos una sociedad de costumbres y las seguimos más en lugar de sentarnos a evaluar inteligentemente qué nos conviene. Entonces, si seguimos con la costumbre de que tiene que haber una fiesta o necesitas seguir gastando en ciertos temas, al final del camino nos están fastidiando la economía, al igual que una computadora vieja que no tiene los sistemas o programas actualizados o el teléfono, pues nadie usa el teléfono de hace 30 años, pensar que alguien que por costumbre tuviera miedo de usar un teléfono nuevo y con mejores capacidades ¿Por qué le dedicaría muchísimo tiempo a batallar con su teléfono? sería una tristeza, cuando sería hoy mucho más eficiente tener uno nuevo. A veces, en las costumbres es lo mismo, por miedo a evaluar, cuestionar o a sentirme criticado o juzgado, no evalúo y no cuestiono los hábitos o las costumbres. Lo que estoy invitando a cuestionar es el porqué las personas siguen teniendo problemas financieros o económicos por mantener ciertas costumbres.

Puede ser que existan unas costumbres buenas y son buena idea mantenerlas, ya que ayudan muchísimo al tipo de vida que quiero, a mi familia y a los principios que tengo o a mis creencias. Pero a lo mejor, hay otras que van en contra, y solo por no sentarme a evaluar sigo tomando malas decisiones financieras lastimándome a mí y a mi familia ¿Qué opinas? Entonces, creo que de nuevo en el tema de la evaluación y de no reconocer en dónde estoy, cómo actúo, dónde tengo lugares en los que puedo mejorar; si no reconozco en donde estoy, es muy difícil tomar buenas decisiones y creo que la situación de ingresos o la situación financiera de la gente tiene muchísimo que ver con eso.

Es un tema de hábitos, es un tema de prácticas, es un tema de responsabilidad y si logramos cambiar eso en la cultura por lo menos en la propia, la riqueza va a ser diferente. Puedes comenzar preguntándote ¿Qué puedo hacer? Analizar los hábitos que no ayudan, ver las costumbres que no sirven o no generan nada de valor, pensar en qué hábitos o qué costumbres podrían ayudar a estar mejor económicamente hablando y empezar a practicarlas con esfuerzo; es como dejar de fumar o tomar menos y entonces eso empieza a afectar tu vida positivamente. Es como estar a dieta, si tu peso ya es un problema de salud, hay que hacer ejercicio para tener mejor condición física. Necesitas analizar los hábitos que no te ayudan y que van en contra tu objetivo, y los hábitos que te ayudan, mantenerlos. Así como des practicar unos y practicar los otros, pero para eso necesitas verlos, reconocer para saber dónde estás y hacer un plan.

Creo que esa es la receta para que la gente pueda tener una mejor situación económica, porque por más tips que dé de finanzas o sobre qué inversiones, si no tienes los hábitos y no los puedes llevar a cabo, da igual la recomendación, nunca lo vas a poder hacer. En cambio, al revés, si modificas tus hábitos, los tips los vas a encontrar porque ahí están. Hay muchas herramientas, existe mucha información en libros y en Internet sobre invertir y sobre trabajo y buenas prácticas. También el poner a trabajar tu dinero, puede ser algo básico, en el que trabajes pero que también puedas ir ahorrando e invirtiendo en algún negocio que te genere dinero sin tú tener que dedicarle tiempo. Por ejemplo en bienes raíces, en negocios que ya están probados como franquicias, pero siempre verifica que sea gente honesta en caso de que vas a invertir con alguien a quien le das tu dinero, que tenga experiencia probada y resultados positivos por mucho tiempo, así como buenas recomendaciones de otros que han invertido, porque si llega alguien que te promete las estrellas y la luna y nunca ha ganado nada pero te dice que ahora se van a hacer millonarios, lo más probable es que no sea así y te lo quita o lo pierde.


Pero otra vez, en cuanto a evaluar, creo que eso será lo que más puede ayudar a alguien para que tenga una buena economía, reconocer su situación, analizar sus opciones reales, hacer un plan y respetar ese plan, la consistencia en buenas desiciones que no sean tirar el dinero y la consistencia en buenas alianzas que te ayuden a crecer.

Jack Levy